Crítica| A cinderella Story, cuatro versiones modernas de un mismo clásico.

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¡Hola amantes del Séptimo arte! "Did you miss me?" Lo cierto es que estuve un poco capturada por el NaNoWriMo, el cual gané, pero no canten victoria, porque mi novela está por la mitad... aparte estuve leyendo lo que me faltaba de la saga de Cazadores de Sombras (Sigo con el sexto de TMI por terminar) y estuve ocupada por la vida real también. Diciembre debe ser el mes mas agotador de todos los meses...Quería volver con una buena entrada, con algo que valiera la pena y cuando iba por la quinta película navideña, me dije:

 "Quiero volver a ver A Cinderella Story con Chad Michael Murray cuando ambos teníamos casi la misma edad..." 
Sin embargo no sería divertido ni suficientemente interesante que yo me pusiera a reseñar una sola película. Cuando descubrí que había cuatro versiones distintas que eran retelling de LA CENICIENTA, me dije "Jime, tenes que ver todo este cliché ya mismo" y aquí estamos con esta entrada.


Aquí comienza el posteo en serio


Es increíble la penetración cultural que tiene la historia de LA CENICIENTA, la chica pobre, maltratada por mujeres que se creen superiores en rango y abolengo que logra conquistar al príncipe y hacerse del reino, es casi el arquetipo de toda telenovela que vemos en tv con pocas alteraciones.

En el 2004 yo odiaba que mi familia creyera que aún tenía que ver películas tontas y clichés de adolescentes en lugar de cine en serio... lo gracioso es que catorce años después aprendí a abrazar y amar (y odiar) los relatos que Hollywood y los medios mas hegemónicos nos venden.





Sam (Hillary Duff) es una chica que trabaja en un dinner, estudia mucho porque quiere entrar a Princeton y vive para atender las necesidades de su madrastra y sus hermanastras. (Hasta aquí de manual ¿no?) Las cosas comienzan a cambiar cuando en lugar de un reino, tenemos la preparatoria, y en lugar de príncipe tenemos al jugador estrella de football americano a quien conoció en un chatroom de Princeton. Ninguno de ellos sabe que se trata del otro. En lugar de Hada madrina tenemos a Regina King, en el papel de Rhonda, la empleada puro corazón y atrevimiento que estaba desde la época del padre de Sam.

El cliché ha sido oficialmente modernizado (al 2004) hay teléfonos flip, no hay snapchat, facebook o twitter andando por allí y tantos otros detalles de principio de milenio (Como Chad Michael Murray) luego los mecanismos de la historia comienzan a operar y a Sam le pasa de todo por culpa de sus hermanastras y su madrastra, pero no vamos a spoilearlos, El amor lo conquista todo, Sam y Austin logran conseguir todo lo que deseaban y mas, ya saben, esas promesas optimistas y sospechosas de este tipo de cine.

Las otras tres versiones, producidas por Warner (home video) llevan otra estructura que se replica en las tres. Para comenzar, aligeran todavía mas el argumento. Las tres versiones siguientes cuentan con una protagonista que canta y baila. Estas son en orden: Selena Gomez, Lucy Hale y Sofía Carson. El sueño de estas tres muchachas es ser una estrella (como lo son en la vida real). Las historias comienzan idénticas con videoclips imaginados por las protas. Eso es la apertura de la historia.



Luego de esa apertura onírica que se interrumpe por una realidad en la que una gran actriz hace de malvada madrastra (Jen Lynch, Missi Pyle, y Jennifer Tilly, en la primera Jenifer Coolidge) y es un estereotipo de lo superficial llevado al ridículo, lo mismo de las enfásis en "No talentosas" hermanastras que le hacen de todo a la protagonista.

Luego de ese grupo de mujeres, llega el galán. En las tres últimas se trata de un cantante/actorcillo pop mega famoso que busca una "relación verdadera" distinta a las citas superficiales y la vida alocada que lleva.
En la películas subsiguientes también hay una especie de show de talentos o búsqueda o show en la que Mary, Katie, o Bella logren demostrar de que madera talentosa están hechas y ganarse el corazón del galán del momento.
En el caso de el momento de "El disfraz" el mas ineficaz y sin sentido es el de Lucy Hale en Once upon a song, si se quitaba el velo, se terminaba el film allí mismo y no hay una gran razón para nada realmente.
El mejor Makeover es el de Bella con el típico una morena disfrazada de rubia ricachona. Que las tres cenicientas posteriores fuesen castañas, no creo que sea algo azaroso creo que ayuda para reforzar el estereotipo de que las morochas son mas sufridas que alguien como Hillary Duff que pese a la remera del uniforme de mesera luce como una chica popular.

 A simple vista es como si la "A Cinderella Story" del 2004 fuera un guión original y que las subsiguientes no evolucionaron prácticamente nada desde el 2008 al 2016, lo cual  es casi alarmante. Es como si hubieran encontrado un esquema ganador que con pocas variaciones le permite montar con una chica del momento una historia para "toda la familia", alternando con algunos números musicales de Pop. Sin embargo la edad de las chicas ha sido aumentada desde Selena Gomez y su Mary Santiago, quien también estaba en preparatoria, probablemente para justificar todo el trabajo en negro a la que son sometidas. El personaje de Lucy Hale, Katie, asiste a una escuela de artes y el de Bella es mecánico, sirviente y muchas otras cosas mas.



Lo gracioso de todo es que si bien son las mujeres quienes las condenan a esa existencia opresiva, también es una mujer, bajo la forma de "la mejor amiga" quien la salva de esa vida otorgándole un disfraz que le permite escapar por un rato de su propia vida. Lo que pese a todo significa que depende de las mujeres cambiar las cosas... lastima que todo sea para que la prota se escape con el chico de turno...

Y con eso llegamos al final de esta entrada. ¡Espero que les haya gustado! ¿Vieron algunas de las cuatro pelis?.

¡Los leo en comentarios, amantes del séptimo arte!

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